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¿Por qué los probióticos mejoran el funcionamiento del sistema inmune?

Imágen de virus y humano

Todos los seres humanos, desde que nacemos, tenemos contacto con una serie de microorganismos (bacterias, virus, hongos) que, durante el resto de la vida coexisten con el hombre, en varias partes del cuerpo (vagina, intestino, boca, piel) ejerciendo un efecto simbiótico positivo, es decir, ayudan a la persona a cumplir con sus funciones y mantener el buen estado de salud. El nombre correcto para estos microorganismos benéficos es microbiota.

Sin embargo, en ocasiones y por diversas circunstancias, especialmente malos hábitos de vida, como tabaquismo, sedentarismo, alimentación inadecuada, o también por enfermedades, la composición de esta microbiota cambia, bien sea porque crecen microorganismos patógenos, o los que normalmente están en nuestro organismo, proliferan de tal forma que pasan de ser normales a ser patógenos, en el argot médico esta condición es llamada disbiosis.

 

Esquema explicativo de Disbiosis

La importancia de la microbiota intestinal es tanta que hay más microorganismos que
células intestinales en relación 3:1. Algunos investigadores consideran que la microbiota es un órgano en sí mismo.

La disbiosis está relacionada con enfermedades en varios órganos: en el sistema neurológico: depresión, ansiedad, trastorno de déficit de atención y
esquizofrenia; en el sistema gastrointestinal: síndrome de colon irritable; en el sistema endocrino: obesidad, hígado graso; en el sistema inmune: alergias, asma y depleción del sistema inmune haciendo más proclive la persona a infecciones repetitivas.

Los probióticos son organismos vivos, bien sea bacterias u hongos, que suministrados en las cantidades adecuadas y durante un periodo de tiempo suficiente, proveen efectos beneficiosos sobre el organismo.

Ahora bien, ¿cuál es el efecto de estos probióticos para que mejoren el sistema inmune?

Varios estudios han mostrado que los probióticos tienen efecto en cinco vías:

  1. Actúan en forma de barrera frente a otros microorganismos patógenos que podrían causar infecciones. En otras palabras, son territoriales y no permiten que otros microorganismos que hacen daño colonicen el intestino.
  2. Estimular directamente el sistema inmune, esto lo consiguen mediante sustancias que solamente son liberados por la microbiota y no por microorganismos patógenos. Así, por ejemplo, una bacteria que hace parte de la microbiota, llamada Bacteroides fragilis excreta una proteína llamada Polisacárido Capsular A, que es antiinflamatorio; mientras que las bacterias patógenas Gram negativas secretan LPS que activan los mecanismos de inflamación.
  3. Contribuir a la digestión, la microbiota es capaz de digerir sustancias (fibra alimenticia) para los que los humanos no tenemos enzimas que la digieran, y en ese proceso liberan secundariamente productos que son altamente beneficiosos para el ser humano. Un ejemplo de esto es la formación de ácido butírico, que es el principal alimento de las células intestinales.
  4. Producir compuestos y moléculas que los humanos no producimos o producimos en cantidades insuficientes, un ejemplo de ello es la producción de vitamina K, pero no es la única; también se ha descubierto producción propionato por parte de la microbiota, que se considera un sensor de la saciedad por lo que ayuda en tratamiento de obesidad; Producción de neurotransmisores como la serotonina también llamada hormona de la felicidad.
  5. Interacción en la expresión génica, nuevas áreas del conocimiento, estudian
    la interacción genética entre la microbiota y nuestro organismo, estas nuevas
    disciplinas son la metagenómica, la metatranscriptómica, la metaproteómica y metametabolómica, Por ahora se sabe que los genes de la microbiota son capaces de proteger contra algunos tipos de cáncer, pero son todavía disciplinas incipientes y se esperan grandes desarrollos en la medicina a partir de nuevos
    hallazgos en estas áreas.

En conclusión, podemos afirmar que los probióticos son una herramienta valiosa para el tratamiento de una cantidad heterogénea de enfermedades que van desde trastornos neurológicos, psiquiátricos, endocrinológicos, gastrointestinales y especialmente en el mejoramiento del funcionamiento del sistema inmune.

Andrés Naranjo Cuéllar Médico y Cirujano – USCO Colombia; Candidato a Máster en Ciencias Avanzadas de la Nutrición Humana – VIU España; Máster en Marketing Farmacéutico – UNED España

Bibliografía: Andreu Fernandez Vicente. Genómica Nutricional. Universidad Internacional de Valenci

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