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Ansiedad, Alimentación y Apetito

El miedo es un sentimiento alojado en nuestro cerebro más antiguo, es un mecanismo de defensa que ha permitido la supervivencia de la raza humana através de los milenios.

Sentir miedo nos hace reaccionar a estímulos externos que pueden ser una potencial amenaza. El miedo está regulado por el sistema nervioso y el sistema hormonal en nuestro cuerpo.

Las hormonas que se liberan en los momentos de tensión, hacen que la gente pueda reaccionar de formas qué no lo harían en otras condiciones. Por ejemplo, una persona puede saltar una cerca muy alta si va a ser mordido por un perro, sin un estímulo de este tipo esto no sucedería.

Ante una amenaza el sistema nervioso libera unos neurotransmisores llamados catecolaminas (adrenalina y noradrenalina), que son los reponsables de poner alerta todo el organismo, asi por ejempo tensionan los músculos, priorizan el flujo sanguíneo al cerebro, corazón y riñón, que se consideran organos más importantes, y lo disminuye a otros como la piel.

Entonces tener miedo de forma aguda nos protege, el problema se presenta cuando ese estado de tensión ocurre de manera crónica, ya sea con o sin motivo. En este caso ya no son las catecolaminas las que actúan en el cuerpo, sino una hormona llamada cortisol, que es supremamente dañina cuando se secreta en altas cantidades y de forma crónica.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que 260 millones de personas sufren de ansiedad en el mundo, es una condición que afecta la calidad de vida de las personas, el desempeño laboral y la economía con pérdidas de hasta 1 billón de dolares anualmente.

El problema de la ansiedad es que, no es solamente una afectación mental, la ansiedad a través de la activación del sistema autónomo, es capaz de provocar síntomas en prácticamente todo el organismo.

Nervio Vago y su interacción con el Intestino

El nervio vago inerva prácticamente todos los organos intenros, por lo que los síntomas de ansiedad pueden ser muy diversos, Fuente Anatomía de Moore.

Son muchos los síntomas físicos y mentales, que se pueden presentar, como se puede ver en el cuadro siguiente:

Cuadro resumen de síntomas orgánicos y psíquicos de la ansiedad. Fuente: De la Garza 2019.

Pero hoy vamos a concentrarnos en dos de los aspectos más afectados en la ansiedad, como son el apetito y el sueño.

Afectación del sueño por estados de ansiedad.

El ciclo de sueño-vigilia o ritmo circadiano, está regulado por un fino equilibrio del eje hipotálamo-hipofisis-adrenal. Es un sistema neuro-hormonal que comunica el sistema nervioso con el sistema endocrino.

La adenosina es una sustancia que se produce con el metabolismo celular, la acumulación de adenosina al transcurrir el día, genera propensión al sueño, los receptores de adenosina están ubicados principalmente en el hipotálamo.

La melatonina es otra hormona que se produce en la hipófisis, al disminuir la luz del día, con mayor secersión en la oscuridad de la noche.

El periodo fisiológico de sueño normal en un adulto es de 7 a 8 horas, y en general, dentro del ciclo de sueño existe un subciclo de 90 minutos caracterizado por 60 minutos de sueño no rem (NREM) y 30 minutos de sueño REM (REM).

Desde el punto de vista fisiológico el sueño es importante no solamente para el descanso, sino también para el equilibro del organismo (homeostásis). Durante la fase de sueño se secreta la Hormona de crecimiento (GH) y la Hormona Estimulante de Tiroides (TSH), que cumplen funciones de reparación de tejido y de homeostásis respectivamente.

El Cortisol, también es una hormona que en condiciones normales se secreta mientras la persona duerme, pero en los casos de estrés, el cortisol se secreta en todo momento, alterando el ritmo circadiano de manera importante, provocando que la persona no pueda conciliar el sueño.

La melatonina se genera en el organismo a partir de la hidroxilación de un aminoácido llamado Triptófano. En mi experiencia clínica, la inducción fisiológica del sueño obtiene mejor respuesta con la suplementación de 5-hidroxitriptófano, que con la misma melatonina.

5 hidroxitriptófano
E 5-Hidroxitriptófano es el precursor natural de la hormona Melatonina

Afectación del apetito por estados de ansiedad.

El proceso de selección del tipo, cantidad y calidad de alimentos de un individuo es muy complejo, está influenciado por el entorno (costumbres), disponibilidad (zona geográfica), nivel socioeconómico (recursos), y por factores fisiológicos, que es lo que vamos a explicar a continuación:

Al igual que en el ciclo de sueño-vigilia que vimos anteriormente, en el caso del apetito, es también el sistema nervioso el encargado de dar la orden.

La molécula del hambre, que induce a un individuo a buscar comida se llama Grelina, se produce en el estómago y se une a los receptores de la hormona de crecimiento que mencionamos anteriormente (GH). Así el aumento de grelina genera hambre y normalmente la grelina disminuye después de comer y se produce la saciedad.

Pero hay otras moléculas que participan en la saciedad, el efecto mecánico del alimento en el estomago, produce distensión gastrica, las celulas del estomago responden a esta distensión liberando una serie de hormonas: Colecistocinina (CCK), Péptido Y (PYY) y Péptido 1 Similar al Glucagon (GLP-1).

Estas tres hormonas estimulan el nervio vago, que vimos en la primera imagen, y dan información de saciedad al cerebro.

Una cuarta hormona, está involucrada en este proceso, se trata de la Leptina, es la hormona que secretan los adipositos en cantidad proporcional a la masa grasa que contiene la persona. Es una hormona que ejerce acción de regulación del hambre-saciedad, dependiendo de la zona del cerebro donde actúe puede disminuir o aumentar el apetito. Entre otras cosas, por esta razón el apetito se encuentra alterado en personas obesas y con sobrepeso.

Dibujo representativo del equilibrio del apetito. La hormona del apetito es la Grelina, que estimula al cerebro para desencadenar la sensación del hambre. Una vez el estomago se distiende por la ingesta de alimento, se secretan la Colecistocinina (CCK) El péptido Y (PPY) y el Péptido 1 Similar al Glucagon (GLP-1), que son hormonas anorexígenas es decir generan saciedad y anulan el hambre. El GLP-1 estimula la secresión de insulina que es una  hormona que dismnuye el apetito. La Leptina puede actuar estimulando o disminuyendo el apetito, dependiendo de la zona del hipotálamo en que se fije. Fuente: Elaboración propia.

Nuevamente en este caso la acción del cortisol sobre el sistema hace que el delicado equilibro desencadene o bien una pérdida de apetito por estrés, o más frecuentemente ansiedad extrema por comer.

Tratamiento de la ansiedad.

Dado la elevada tasa de efectos adversos que presentan los psicofármacos para la ansiedad, como sequedad bucal, somnolencia exagerada, movimientos anormales, dependencia, etc. El foco de investigación se ha centrado en el manejo nutricional y con medicinas naturales.

Desde el punto de vista de Alimentación, es importante disminuir los alimentos proinflamatorios (carne, embutidos, enlatados, bebidas azucaradas, bollería, panadería, frutas dulces) y aumentar los alimentos antiinflamatorios: pescados azules tipo atún, salmón, espadines; cereales integrales, como arroz integral, mijo, quinua, amaranto; semillas como linaza, chía, girasol, calabaza, sacha Inchi; frutos secos: macadamia, pistacho, almendra, nuez del brasil, nuez del nogal, marañones. Cocinar con aceites saludables: aceite de oliva, aceite de coco, aceite de aguacate.

En el caso de que se requiera manejo con medicinas naturales, hay un amplio portafolio de productos que pueden ser de utilidad, por ejemplo neurexan, nervoheel.

En estudios recientes se ha encontrado buenos resultados en manejo de probióticos para tratar a ansiedad, se han identificado algunas cepas de probióticos que tienen mejor respuesta, verbigracia: Bifidobacterias, Enterobacterias y Lactobacillus.

Este proceso se desarrolla a través del eje Intestino-Cerebro. Hoy en día, la microbiota intestinal es considerada por algunos especialistas como un organo en sí mismo.

En mi experiencia clínica, el manejo con Psicobióticos (Probióticos con accón en el sistema nervioso) es parte fundamental del manejo de la ansiedad, pero siempre se debe tener en cuenta que no todos los Probióticos tienen capacidad ansiolítica.

La mezcla de psicobióticos Lactobacillus rhamnosus R0011, Lactobacillus helveticus R0052, Bifidobacterium longum BB536 ha demostrado buena respuesta y la tenemos disponible en Colombia.

Probióticos
Mezcla de Psicobióticos disponible en el mercado Colombiano para tratar la ansiedad.

Conclusión.

La ansiedad es un problema de salud pública mundial, multietiológico. La conjugación de factores ajenos a nuestro control y del propio estilo de vida, hacen que se genere. La ansiedad es un trastorno con manifestaciones mentales y orgánicas. Su fisiopatología es compleja e implica un equilibrio en el sistema neuroendocrino. Presenta alteraciones en el sueño y en el apetito y su tratamiento involucra cambios en el estilo de vida, régimen alimenticio y se puede optar por tratamiento alopático o medicina natural.

Bibliografía.

De la Garza, Emilio (2020) Probióticos, una nueva ayuda en el tratamiento de la ansiedad. VIU.

Gordillo, Daniela. Gordillo Elizabeth. (2015) Nutrición Molecular. Ed McGrawHill.

Organización Mundial de la Salud (OMS). (2017). Día Mundial de la Salud Mental 2017 – La salud mental en el lugar de trabajo. Recuperado de: https://www.who.int/mental_health/worldmental-health-day/2017/es/

Vanegas, Diego, Garrido, Paula. (2019) Fisiología del Sueño. Asociación Colombiana de Cardiología

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