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Estrés, enemigo # 1 del cuerpo y la mente

Cuerpo mente y espíritu

La clasificación del organismo humano en sistemas es algo arbitrario, facilita el entendimiento del cuerpo, pero a la vez, ha segmentado la medicina en tantas disciplinas que no se coordinan unas con otras, qué hacen difíciles los diagnósticos y tratamientos de los pacientes. En otras palabras, la medicina actual se enfoca en tratar enfermedades, más no personas.

El cuerpo y la mente están inextricablemente unidas y las afecciones de uno afectan al otro. Sin embargo, en la práctica médica actual los trastornos psiquiátricos y orgánicos se han disociado a tal punto, que se consideran entes apartes, cuando la realidad es que la misma causa puede afectar a las dos esferas: cuerpo y mente.

Condicionantes de la salud

Figura 1. Esquema representativo de los condicionantes de la salud. Fuente OMS.

La medicina funcional y traslacional ha dado un viraje a esta forma de ejercer la medicina, intenta promover el tratamiento integral del paciente. y eso es de lo que trataremos en este escrito.

Como en blogs anteriores dividiremos la temática en dos, en una primera parte se ofrecerán nociones generales, y en la segunda se explicarán conceptos profundos.

PRIMERA PARTE.

Generalidades sobre el estrés y la conexión cuerpo mente.

El estrés no es malo de por sí, pues se trata de un mecanismo adaptativo a un entorno que el individuo percibe como amenazante para su integridad psicológica o física, lo cual genera una reacción en el individuo (respuesta fisiológica), que se puede manifestar de diversas maneras.

El problema sucede cuando la persona no puede adaptarse y el estrés se prolonga en el tiempo por días, meses o años; en este caso, el sistema nervioso simpático (SNS) se activa con la liberación de neurotransmisores, el sistema endocrino (SE) libera hormonas y el sistema inmunológico (SI) también trabaja con liberación de citocinas manteniendo una respuesta inmunológica controlada.

La sobrecarga de los tres sistemas qué en realidad funcionan como uno solo, llamado sistema neuroendocrinoinmunológico (NEI), provoca una exceso de demanda de energía para mantener al cuerpo funcional, estado que en medicina se conoce con el nombre de condición de disestrés.

Figura 2. Esquema representativo del mecanismo de disestrés que condiciona la enfermedad. Este es el primer paso en el que un problema de adaptación al entorno (estrés), qué es básicamente un problema psíquico, se transforma en una sintomatología orgánica. El Sistema Nervioso Simpático (SNS) libera neurotransmisores excitatorios como la noradrenalina (NAD); El Sistema Endocrino, en este caso la glándula suprarrenal libera hormonas tipo cortisol; y el Sistema Inmunológico (SI) libera citocinas inflamatorias, verbigracia Interleleucina-1 (IL-1). La sobrecarga del sistema Neuroendocrinoinmunológico (NEI) requiere más energía para mantener el equilibrio, y predispone a enfermedad. Fuente: Elaboración propia.

Los estudios demuestran que la condición de disestrés predispone al organismo a la aparición de múltiples enfermedades.

Ahora bien, los mismos estímulos no desencadenan el proceso de estrés en todos los individuos, pues cada persona de acuerdo a sus experiencias anteriores, su tipo de personalidad y su carga genética, será capaz de lidiar en forma diferente con los problemas que se le presenten, concepto que se conoce con el nombre de Resiliencia.

SEGUNDA PARTE.

Vías de comunicación Neuroendocrinoinmunológica (NEI) cuerpo – mente.

Generalmente el SN es el primero en activarse ante el estímulo que genera el estrés.

Sistema Nervioso (SN).

Son principalmente los circuitos de los arcos reflejos neurales que controlan las respuestas conductuales y fisiológicas dentro del Sistema Nervioso Central (SNC) y el Sistema Nervioso Simpático (SNS) los que están implicados en la respuesta fisiológica al estrés.

Sistema Inmunológico (SI).

También llamada vía humoral, ocurre por una difusión de moléculas inflamatorias hacia la circulación, y pese a que las citocinas no atraviesan la barrera hematoencefálica (BBC), el endotelio vascular cerebral tiene receptores que activa la producción de prostaglandinas (PG) y óxido nítrico (NO) que modula los proceso neuroinflamatorios, los estudios han demostrado que una vez las citocinas alcanzan una concentración de 10 nM se activa la respuesta del sistema NEI.

Sistema Endocrino (SE).

La vía endocrina principal de comunicación es la activación del eje Hipotálamo -Hipófisis – Adrenal (HHA).

El núcleo paraventricular del hipotálamo (PVN), la adenohipófisis y la corteza de las glándulas suprarrenales son los principales componentes del HHA involucrados en la respuesta al estrés.

Sistema Hipotálamo Hipófisis Adrenal

Figura 3. Representación esquemática de la respuesta del sistema hipotálamo – hipófisis – adrenal ante el estrés. La activación del sistema Neuroendocrinoinmunológico puede venir desde cualquiera de los tres sistemas, bien sea un aumento en la concentración de citocinas inflamatorias (10 nM), o activación del sistema simpático (neuronas sensoriales del núcleo rostral ventrolateral {RVM} de la médula espinal, que envían la señal directamente al hipotálamo).

El núcleo paraventricular (PVN) hipotálamo libera la hormona corticotropina (CRH) al plexo portal hipofisiario y estimula la adenohipófisis para que a su vez libere hormona adrenocorticotrópica (ACTH), que viaja a la corteza adrenal y estimula la biosíntesis de glucocorticoides (GC), el principal es el cortisol.

El cortisol es una molécula lipídica con receptores nucleares activando varias vías de transcripción que ejercen una función antiinflamatoria (represión de la vía NF-κβ).

El estrés agudo en algunas personas produce sintomatología vasovagal, ataques de pánico y exacerbación de migrañas. El estrés crónico predispone a infecciones por depleción del sistema inmune (SI), enfermedades autoinmunes, neurotoxicidad, trastornos psiquiátricos, Diabetes, disminución de la libido e inhibe la reproducción. Fuente: Elaboración propia.

Enfoque terapéutico funcional y homeopático en el tratamiento del estrés.

Al igual que la medicina alopática, la medicina homotoxicológica y funcional toma en cuenta la fisiopatología del estrés, pero a diferencia de la primera, se intenta producir resultados satisfactorios sin los efectos adversos de los medicamentos químicos para tratamiento de estrés, ansiedad y depresión. Sin embargo, la dificultad en el manejo de estas patologías frecuentemente hace necesario utilizar una combinación de varias terapias, incluso terapias conductuales.

En el proceso de estrés crónico la inflamación juega un papel importante y se debe instaurar un tratamiento temprano para revertirla, ya qué, su resolución es lenta, para esto se puede emplear el Guna anti IL-1. Simultáneamente se debe tratar el déficit serotoninérgico causado por deterioro del proceso metabólico de la conversión del Triptófano a 5HTP (serotonina) que es inducida por las citocinas inflamatorias, para esto el Guna 29 mood y el 5-HTP son alternativas viables.

Guna Antil 1
Guna Anti IL-1
5 hidroxitriptófano
5 hidroxitriptófano
Guna 29 Mood
Guna 29 Mood

El tratamiento de los síntomas agudos se puede realizar con medicamentos sedantes como passiflora o valeriana, pero si los los pacientes han estado sometidos a medicamentos alopáticos que causan dependencia (alprazolam, diazepam, clonazepam, lorazepam) es poco probable que estos dos medicamentos funcionen y se debe recurrir al cannabis medicinal.

En los trastornos del sueño funciona bien el Guna 12 sleep y la melatonina en dosis individualizada y medicamentos homeopáticos como el neurexan.

Guna 12 sleep
Guna 12 Sleep
Neurexan gotas
Neurexan
CBD D3 30ml Medicamento Homeopático Cannabis
CBD homeopatizado

En el momento en que se escribió este artículo varios compuestos bioactivos antagonistas del neurotransmisor excitatorio glutamato se encuentran en experimentación, por ejemplo los bioflavonoides heptametoxiflavona (HMF), el aurapteno (AUR) y el ácido rosmarinico, sin embargo los estudios clínicos todavía no han concluido.

Conclusiones:

El cuerpo y la mente están íntimamente relacionados a través del sistema neuroendocrinoinmunológico (NEI), lo que implica que las afecciones psíquicas pueden ocasionar enfermedades orgánicas y viceversa. El conocimiento de la fisiopatología de estos procesos es fundamental para un enfoque terapéutico satisfactorio.

En estos problemas de difícil manejo, los profesionales de la salud debemos estar abiertos a aprovechar todos los recursos terapéuticos disponibles, bien sea medicina alopática, medicina funcional, medicina homotoxicológica, terapias conductuales e incluso disciplinas como la meditación y el yoga.

Dr. Andrés Naranjo Cuéllar

Médico y Cirujano.

MsC. Nutrición

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