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Lesion en piel de enfermedad de Lyme

La enfermedad de Lyme o Borreliosis, es una enfermedad sistémica que se adquiere por picadura de varios tipos de garrapatas, varias personajes públicos como cantantes y actores han sido afectados por esta enfermedad, por lo que se ha hecho más visible.

Fue descrita por primera vez en Connecticut Estados Unidos, en 1.976 en un brote que parecía una artritis juvenil.

¿Qué es y cómo se presenta?

En este blog, nos centraremos en la enfermedad de Lyme (o borreliosis), una infección zoonótica es decir transmitida por animales.

La enfermedad de Lyme es causada por la espiriqueta (ES) Borrelia burgdorferi, que se transmite por las picaduras de los insectos vectores más comunes en América del Norte: las garrapatas Ixodes scapularis (deer keds) y Ixodes pacificus (black-legged ticks).

Estas se encontraron principalmente en áreas rurales de Norteamérica, Europa y Ásia, aunque recientemente se han detectado en zonas urbanas, incluidas varias ciudades canadienses como Vancouver, Toronto, Montreal y Calgary.

No se tienen registros de transmisión de humano a humano, pero sí de transmisión materno feltal.

Es una enfermedad de países de estaciones y es de mayor predominio en verano y principios de otoño por el cilco de vida de las garrapatas.

Fisiopatología.

La enfermedad de Lyme es una infección transmitida por garrapatas que afecta aproximadamente al 1% de la población mundial. El agente causal es una bacteria llamada Borrelia burgdorferi (Bb), que ha evolucionado para colonizar diversos vertebrados e invertebrados. En los humanos, la Bb puede causar diversos síntomas, desde leves hasta graves, que pueden afectar múltiples órganos y sistemas, como el corazón, el sistema nervioso, la piel, las articulaciones, los ojos y el aparato reproductor.

Síntomas y signos más comunes de la enfermedad de Lyme.

Primera fase.

En una primera fase se presenta un cuadro pseudogripal, con fiebre alta de 2 a 7 días de duración, que finaliza de forma brusca y se puede repetir dos o tres veces más con periodos asintomáticos de 7 días.

El cuadro puede complicarse con enfermedad neurológica (meningoencefalitis, neuritis facial o mielitis).

Para transmitir la enfermedad, la garrapata deberá estar adherida a la piel al menos 48 horas, pero, a veces se pega en lugares difíciles de ver y la persona no se da cuenta de que tuvo el transmisor adherido a su piel.

En esas primeras tres semanas se presenta un eritema migratorio típico o eritema en diana, como el que observamos en la fotografía de arriba en la presentación del blog.

Segunda fase.

En una segunda fase de la enfermedad que ocurre unas semanas después de los primeros síntomas, la bacteria se disemina al resto del cuerpo y produce nuevas manifestaciones cutáneas, fiebre, y compromete el sistema neurológico (neuroborrelosis), en la cual, dependiendo de los nervios afectados, puede dar diferentes síntomas.

Tercera fase.

En una tercera fase o crónica tardía, alrededor del 80% de las personas con Lyme reportan tener una enfermedad crónica que los impide realizar actividades diarias como lo que hiciera antes de la infección. Los síntomas más comunes están relacionados con el sistema nervioso central (SNC), sistema musculoesquelético, sistemas respiratorio y gastrointestinal, sistemas cutáneos y sistema cardiovascular.

Entre ellos cabe destacar la fatiga crónica, la cefalea, la dificultad para concentrarse, la sensibilidad a la luz y el ruido, la artritis y las dermatitis, así como la depresión, la ansiedad y el trastorno del sueño.

Diagnóstico para Enfermedad de Lyme.

Serología con niveles de IgG e IgM específicos es la prueba confirmatoria de la enfermedad, sin embargo, pueden ocurri falsos positivos, es decir que la enfermedad se reporte como positiva, y el paciente no la tenga por infecciones cruzadas con otras bacterias (mononucleosisi infecciosa, treponema pallidum.

Para la neurobrucellosis el mejor indiciador es el estudio de líquido cefalorraquídeo (LCR).

Tratamiento.

El tratamiento se debe dar en cualquier fase de la enfermedad, en la primera fase los antibióticos funcionan bien, sin embargo, en las fases subsiguientes, hay fallas en los tratamientos, la calidad de vida del paciente se deteriora y el manejo sintomático prevalece (Lantos et al., 2021).

El tipo de antibiótico debe ser individualizado para el paciente, se debe tratar al paciente, no a la enfermedad.

Los manejos con terapias alternativas han mejorado la calidad de vida de estos pacientes, sin embargo, la cura todavía permanece elusiva.

Conclusión.

Muchos de los síntomas de la enfermedad de Lyme son similares a otros desórdenes infecciosos o autoinmunes, como otras artritis reumáticas, lupus eritematoso sistémico, miastenia gravis y muchas más.

Si bien hay muchos casos tratados exitosamente, existe una parte importante de los pacientes que no logra obtener una cura y permanecerán con la enfermedad por toda su vida, por lo que se hace necesario buscar y encontrar nuevos medicamentos y terapias para ayudarlos a recuperarse y lograr una mejor calidad de vida.

Dr. Andrés Naranjo Cuéllar.

Médico y Cirujano.

MSc en Nutrición.

Asesoria nutricional.

Bibliografía.

García, Elisa., Quiñonero, Juan., Casales, Pedro. (2023) Enfermedades Infecciosas. Ed Elsevier. ISBN 978-84-1382-129-0.

Lantos, P. M., Rumbaugh, J., Bockenstedt, L. K., Falck-Ytter, Y. T., Aguero-Rosenfeld, M. E., Auwaerter, P. G., Baldwin, K., Bannuru, R. R., Belani, K. K., Bowie, W. R., Branda, J. A., Clifford, D. B., DiMario, F. J., Halperin, J. J., Krause, P. J., Lavergne, V., Liang, M. H., Cody Meissner, H., Nigrovic, L. E., … Zemel, L. S. (2021). Clinical Practice Guidelines by the Infectious Diseases Society of America (IDSA), American Academy of Neurology (AAN), and American College of Rheumatology (ACR): 2020 Guidelines for the Prevention, Diagnosis, and Treatment of Lyme Disease. Arthritis Care and Research, 73(1), 1–9. https://doi.org/10.1002/ACR.24495

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