fbpx
Neuroplasticidad

Hasta hace algunos años, se consideraba que el cerebro era una estructura rígida, sin capacidad de cambio, se pensaba que desde la etapa embrionaria se tenían definidas sus funciones y capacidades, pero una vez llegada determinada edad, el cerebro perdía la capacidad de regenerarse, ahora se sabe que no es así.

El cerebro tiene la capacidad de recuperarse luego de sufrir una lesión, es decir, que puede pasar por un proceso de rehabilitación funcional, y no solo eso, también tiene la capacidad de aprender nuevas habilidades, aun en los casos de personas mayores.

Se ha observado que cuando un área del cerebro sufre una lesión, las neuronas que se encuentran en las zonas anexas se regeneran y establecen nuevas conexiones para tratar de solventar el daño.

Los experimentos y estudios observacionales han revelado un sistema nervioso dinámico cuya comprensión de mecanismos se ha basado en dos aspectos característicos: la funcionalidad y la adaptabilidad, estos dos mecanismos se consideran la manera más natural de reparación cerebral (María & Roa, 2012).

¿Qué es la neuroplasticidad?

Se conoce como plasticidad neuronal o neuroplasticidad, la capacidad cerebral para minimizar los efectos de las lesiones a través de cambios estructurales y funcionales, lo que permite al cerebro reaccionar o ajustarse a cambios ambientales internos y externos bajo condiciones fisiológicas o patológicas (María & Roa, 2012).

Neuroplasticidad 1

Imagen 1. Cerebro y sus complejidades. tomada de https://es.linkedin.com/pulse/c%C3%B3mo-conseguir-mayor-rendimiento-en-tu-d%C3%ADa-mediante-la-alonso-phd

Breve historia de la neuroplasticidad.

La neuroplasticidad se suele presentar como un nuevo descubrimiento revolucionario, pero el concepto ha existido de una forma u otra durante más de 200 años.

A principios de los años 1780, las discusiones  entre el naturalista suizo Charles Bonnet y el anatomista italiano Michele Vincenzo Malacamen, sobre la posibilidad de que el ejercicio mental pueda conducir al crecimiento del cerebro, llevó a este último a realizar experimentos con pares de perros y aves de la misma camada; entrenó a uno de los pares durante varios años, luego examinó sus cerebros y verificó que los cerebelos de los entrenados eran significativamente más grandes que los de los animales no entrenados.

En 1791, el médico Samuel Thomas Von Sommerring, escribió: “tal como vemos, por ejemplo, que los músculos muy usados se vuelven más fuertes y que el trabajo duro engrosa considerablemente la epidermis, No es improbable, aunque el bisturí no puede demostrarlo fácilmente, que suceda igual con el cerebro”.(María & Roa, 2012)

En 1890, el psicólogo William James, introdujo el concepto de la plasticidad del sistema nervioso y del cerebro o neuroplasticidad.

La neuroplasticidad hace referencia a cómo el aprendizaje, la adquisición de habilidades, las influencias interpersonales y sociales y otras variables del contexto pueden ejercer un efecto en la estructura física del cerebro, modificándolo y estableciendo nuevas relaciones y circuitos neurales que a su vez alteran su funcionamiento.

En 1906, el médico y científico español Santiago Ramon y Cajal ganó el premio nobel de medicina junto con Camillo Golgi en reconocimiento a su trabajo sobre la estructura del sistema nervioso, descubrió los mecanismos que gobiernan la morfología y los procesos conectivos de las células nerviosas de la materia gris del sistema nervioso cerebroespinal. El esquema que propuso paso a conocerse como la “doctrina de la neurona”.

Hubo que esperar más de medio siglo para que Donald O. Hebb, en su trabajo Organización de la conducta (Hebb, 1949), retomara estas ideas y afirmara que “la experiencia modifica las conexiones corticales, de manera que incluso el cerebro de una persona adulta está constantemente cambiando en respuesta a la experiencia”.

En el 2000 Eric Kandel recibió el Premio Nobel por su demostración de la plasticidad sináptica: el fortalecimiento de las conexiones neuronales como resultado de la exposición a estímulos, que derivo en aprendizaje y la formación de memoria a largo plazo.

En la actualidad se ha demostrado que, una variedad de factores influyen sobre la plasticidad cerebral: la experiencia pre y postnatal, los genes, el consumo de drogas, las hormonas, la maduración y el envejecimiento, la dieta, el estrés, o las enfermedades y los accidentes (Kolb, Gibb, y Robinson, 2003).

¿Cómo se reprograma el cerebro con la neuroplasticidad?

Neuroplasticidad 2

Imagen 2. Infografía de la neuroplasticidad. Tomada de https://www.movimientosumma.com/neuroplasticidad

El psicólogo estadounidense William James (1842-1910) explicó la neuroplasticidad de una manera sencilla, afirma que, al ser la materia orgánica maleable, se puede dar en ella una dinámica de “estabilidad-cambio gradual-nueva estabilidad-nuevo cambio gradual…”, y así sucesivamente, lo que permite simultáneamente, mantener su unidad -su identidad- al tiempo que es susceptible de admitir cambios.

Agrega además que: “la materia orgánica, en especial el tejido nervioso, parece estar dotada con un grado de plasticidad extraordinario; de este modo, podría afirmarse que los fenómenos de hábito en los seres vivientes se deben a la plasticidad de los materiales orgánicos de que están compuestos sus cuerpos” (James, 1890).

Al ser los hábitos comportamientos aprendidos, es decir, no innatos, conductas que se repiten con regularidad y que, con el tiempo, se vuelve automáticas, ocasionan cambios en el cerebro y por ende en la conducta del individuo.

Es decir que las influencias externas que penetran en el cerebro ahondan vías cerebrales ya creadas (refuerzan hábitos) o crean nuevas vías (establecen nuevos hábitos). Estas influencias externas, en consecuencia, modifican tanto la estructura como el funcionamiento cerebral: este es el pleno sentido de la plasticidad cerebral.

 Es de anotar que la neuroplasticidad funciona en ambos sentidos, es decir que los   cambios a nivel cerebral pueden ser positivos o negativos dependiendo el hábito adquirido por la persona.

Un ejemplo de lo anterior, son los cambios benéficos que se logran a nivel cerebral cuando se adquiere el hábito de hacer deporte en forma frecuente, o por el contrario, el deterioro cerebral como consecuencia de adquirir el hábito de consumo de drogas.

Por ello, la neuroplasticidad no se trata solo de recuperarse de lesiones cerebrales, se trata de moldear el cerebro para aprender a crecer personalmente, desarrollar resiliencia y enfrentar los desafíos de la vida de una forma adecuada.

La neuroplasticidad estructural.

Implica cambios en la estructura física u anatómica del cerebro como el crecimiento de nuevas neuronas o la formación de nuevas sinapsis, en otras palabras, hace alusión a la capacidad del cerebro para mover funciones de un área dañada a otras áreas no dañadas.

El cerebro esta formado por miles de millones de neuronas, que son las células responsables de procesar y transmitir información, estas neuronas o células nerviosas, se comunican entre si a través de conexiones llamadas sinapsis,

Cuando aprendes algo nuevo o tienes una experiencia novedosa, tus neuronas forman nuevas conexiones o fortalecen las existentes, este proceso se llama plasticidad sináptica.

sinapsis neuronal

Imagen 3. Sinapsis neuronal tomada de https://www.milenio.com/ciencia-y-salud/sinapsis-cerebral

Cuanto más repites una acción o un pensamiento, mas fuertes se vuelven las vías neuronales, es como crear un camino muy trillado en tu cerebro.

Anatomía de la neuroplasticidad.

Varias regiones cerebrales clave están involucradas en la neuroplasticidad, algunas de las más importantes son:

El hipocampo.

Es una estructura cerebral localizada en el lóbulo temporal del cerebro, está muy relacionada con los procesos de aprendizaje, memoria y orientación espacial, que es la capacidad de saber cómo está posicionado nuestro cuerpo en el espacio. Éste presenta una actividad eléctrica de manera continua, relacionada de un modo u otro con las actividades que se estén haciendo en cada momento.

La amígdala.

Es una estructura en forma de almendra, constituida por un pequeño grupo de neuronas, esta ubicada en la profundidad del lóbulo temporal.  Forma parte del sistema límbico y desempeña un papel fundamental en la memoria emocional, el miedo y la agresión.

La corteza prefrontal.

Es una región del cerebro que empieza a desarrollarse antes del nacimiento, se desarrolla por completo al final de la adolescencia. Esta ubicada en el lóbulo frontal detrás de la frente, sus funciones son planificar, tomar decisiones, razonar y controlar impulsos.

Estas áreas trabajan juntas para procesar nueva información, formar nuevos recuerdos y adaptarse a entornos cambiantes, así es como funciona la neuroplasticidad.

Estructuras del cerebro en neuroplasticidad

Imagen 3 Estructuras del cerebro involucradas en la neuroplasticidad.

¿Por qué es importante la neuroplasticidad?

La neuroplasticidad es importante porque potencia cuatro de las funciones más importantes del cerebro:

  • La adaptabilidad: la neuroplasticidad permite que el cerebro se adapte a nuevas situaciones y desafíos, esa flexibilidad es la base para poder sortear las situaciones difíciles de la cotidianeidad y desarrollar resiliencia.
  • El aprendizaje y la memoria: cuando se tienen nuevas experiencias se forman nuevas conexiones neuronales, en consecuencia, se pueden aprender nuevas habilidades y retener información, lo que a su vez aumenta la capacidad de las personas para resolver problemas.
  • Superación de patrones negativos: la neuroplasticidad permite cambiar patrones de pensamiento y comportamientos negativos. Esta actividad se puede realizar de forma consiente e intencionalmente, mejorando de esta forma las habilidades de afrontamiento deficientes y remodelando la forma como se enfrenta el estrés y la adversidad.
  • Recuperación y curación: la neuroplasticidad juega un papel vital en la recuperación de lesiones cerebrales y en el manejo de condiciones de salud mental.

¿Qué factores pueden afectar la plasticidad del cerebro?

La edad: aunque la neuroplasticidad se presenta a lo largo de la vida, permitiéndole a los adultos mayores beneficiarse de las actividades que la promueven, tiende a ser más pronunciada en cerebros más jóvenes.

El entorno: un entorno rico y estimulante promueve la neuroplasticidad, esto incluye participar en nuevas experiencias, aprender nuevas habilidades y exponerse a diversos estímulos sensoriales.

La interacción entre la neuroplasticidad y la información sensorial es extremadamente importante, por ello, la pérdida de audición, la pérdida de visión y el aislamiento social son muy perjudiciales para las funciones mentales.

Factores del estilo de vida: el sueño, la nutrición y el deporte desempeñan un papel fundamental en la neuroplasticidad, un sueño de calidad ayuda a consolidar los recuerdos.

Estrategias prácticas para aprovechar el poder de la neuroplasticidad y desarrollar fuerza mental.

Aprender nuevas habilidades.

Desafiar el cerebro con nuevas actividades estimula la formación de nuevas conexiones neuronales, ejemplos de ellos son: aprender un nuevo idioma, aprender a tocar un instrumento musical, bailes como la danza árabe que utiliza movimientos en espejo

Metacognición y atención plena.

La metacognición es pensar en pensar, es una herramienta poderosa para mejorar la neuroplasticidad y desarrollar la fuerza mental, implica tomar conciencia de sus procesos de pensamiento y aprender a regularlos de manera efectiva.

Así es como se puede practicar la metacognición:

Autorreflexión.

Consiste en tomar tiempo con regularidad para examinar sus pensamientos y reacciones, pregúntese, ¿por qué respondí de esa manera?, ¿o que suposiciones estoy haciendo?

Llevar un diario de pensamientos.

Escribir un diario de pensamientos y analizarlos objetivamente, buscando patrones o distorsiones cognitivas, luego podría participar en una meditación consciente. Esta práctica ayuda a observar sus pensamientos sin juzgarlos.

Al aumentar la conciencia metacognitiva desarrollando habilidades metacognitivas, se pueden identificar y desafiar patrones de pensamiento inútiles, esta actividad a su vez, mejora el proceso de toma de decisiones, mejorando la regulación emocional y aumenta las habilidades de aprendizaje y resolución de problemas.  

Al combinar la metacognición con la atención plena se crea una sinergia eficaz para reconectar el cerebro y desarrollar la resiliencia

Lenguaje mente -cuerpo -movimiento.

La conexión entre mente y cuerpo es indiscutible. De hecho, una de las funciones principales del cerebro es mover el cuerpo para percibir y responder adecuadamente al ambiente que nos rodea

El cerebro controla los patrones de movimiento del cuerpo a través de mapas sensoriales o neuronales. Las estructuras de estos mapas cambian constantemente para optimizar nuestra interacción con el entorno y así poder adaptarnos mejor.

Básicamente, con cada movimiento que hacemos, el cuerpo manda un mensaje sensorial al cerebro, provocando un cambio en sus conexiones neuronales y alterando así tanto su estructura como su funcionamiento

El poder comunicarse con el cerebro y establecer conexiones neuronales a través de movimientos corporales organizados puede ser la solución a numerosos traumas y enfermedades. El movimiento físico cambia literalmente la estructura y funcionamiento del cerebro.

Neuroplasticidad 3

Imagen 4. Tomografía por emisión de positrones de cerebro silente y cerebro en movimeinto. tomada de https://www.movimientosumma.com/neuroplasticidad

¿Qué tipo de ejercicio es el más efectivo para ayudar la neuroplasticidad y estimular el sistema nervioso?

Anteriormente se creía que lo mejor era el ejercicio aeróbico, actualmente los estudios apuntan hacia el ejercicio anaeróbico, como el entrenamiento de resistencia y el basado en mindfulness como el yoga o el Tai Chi.

La primera recomendación es enfocar la atención, cuando se realiza ejercicio, al hacerlo, nos vemos obligados a estar alerta de las señales sensoriales que ocurren cuando mente-cuerpo conversan, logrando de esta manera ganancia en el rendimiento y resultados.

En el siguiente enlace se observan este tipo de ejercicios.

La segunda recomendación es estimular la Propiocepción, que es la habilidad que tiene el cuerpo de identificar su posición espacial y sentir cual es el esfuerzo necesario en un movimiento en particular. Está muy ligado al sentido del equilibrio, al realizarla, se han visto mejoras en la función ejecutora, memoria y salud psicológica.

En el siguiente enlace se pueden observar ejercicios de este tipo.

La tercera recomendación es desafiar el equilibrio e intentar nuevos ejercicios para estimular el sistema nervioso, cuando se añaden variaciones sutiles al hacer ejercicio, o se añaden complejidades a las tareas se promueven estos cambios y se facilita el proceso de aprendizaje.

Esta es una manera más efectiva de encender circuitos de conexión entre mente y cuerpo que haciendo repeticiones. Un ejemplo de ello es variar un poco la posición de los pies, el agarre de las manos, etc. Estas pequeñas variaciones, incorporan nuevas señales a las funciones sensoriales y motoras que el cerebro tiene que procesar y que facilitan el aprendizaje de nuevas habilidades.

En el siguiente enlace se pueden observar ejercicios de este tipo.

La cuarta recomendación son los movimientos lentos, más rápido no siempre es mejor. Un movimiento rápido puede enmascarar muchas ineficiencias que solo se pueden ver y trabajar cuando ralentizamos el movimiento. Por eso, muchas veces el movimiento lento nos resulta más difícil de ejecutar.

En el siguiente enlace se pueden observar ejercicios de este tipo.

La quinta recomendación para potenciar la neuroplasticidad es hacer flows de movimiento. Un flow consiste en entrelazar movimientos de manera ágil y fluida. Es una excelente manera de estimular el sistema nervioso, el cerebro y la creatividad.

En el siguiente enlace se pueden observar ejercicios de este tipo.

Dra. Marleny Beltrán Floriano.

Medico y Cirujano.

Diplomado en medicina estética.

Neuroplasticidad 4

Bibliografía.

Marks, T. (2025, March 24). La neuroplasticidad explicada: cómo reprogramar el cerebro para lograr fortaleza mental – YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=pe3ndaTKjuM&t=63s&ab_channel=Dr.TraceyMarks

María, L., & Roa, L. (2012). Neuroplasticidad y sus implicaciones en la rehabilitación Neuroplasticity and its implications for rehabilitation (Vol. 14, Issue 2).

Mueve tu Cuerpo, Mueve tu Cerebro: 5 Maneras de Potenciar tus Neuronas – Movimiento Summa. (n.d.). Retrieved April 8, 2025, from https://www.movimientosumma.com/neuroplasticidad

9 apuntes sobre la neuroplasticidad del cerebro o su capacidad de cambiar. (n.d.). Retrieved April 8, 2025, from https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-apuntes-neuroplasticidad-cerebro-capacidad-cambiar-20180601083847.html

!Déjanos tu comentario!

Blogs del mes