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Boro

Historia.

El boro no es un nutriente nuevo; de hecho, es un elemento que ha existido desde el inicio de los tiempos. Sin embargo, su historia en la nutrición humana es relativamente reciente. Durante la mayor parte del siglo XX, el boro fue considerado «esencial» únicamente para las plantas, siendo un componente crucial para la integridad de sus paredes celulares. Su papel en los animales y humanos fue ampliamente ignorado o considerado irrelevante.

No fue hasta las décadas de 1980 y 1990 que los investigadores, notablemente Forrest H. Nielsen del USDA, comenzaron a publicar estudios que sugerían que el boro era mucho más que un simple pasajero en nuestra dieta. Estos estudios revelaron que dietas muy bajas en boro afectaban negativamente el metabolismo de los minerales (como el calcio) y la función cerebral en animales.

Hoy, aunque todavía no se clasifica como «esencial» en el mismo sentido que la Vitamina C (cuya deficiencia causa una enfermedad clara como el escorbuto), el boro es ahora ampliamente reconocido como un elemento «bioactivo» o «beneficioso» que juega un papel regulador crucial en la salud humana (Nielsen, 2014).

Metabolismo del boro.

El viaje del boro a través de nuestro cuerpo es bastante directo y eficiente. Cuando consumimos alimentos o agua que contienen boro, este se encuentra generalmente en forma de ácido bórico o ésteres de borato.

  1. Absorción: El boro se absorbe muy eficientemente en el tracto gastrointestinal. Los estudios sugieren que entre el 85% y el 90% del boro que ingerimos pasa fácilmente a nuestro torrente sanguíneo (NIH, 2022).
  2. Transporte y Distribución: Una vez en la sangre, viaja principalmente como ácido bórico. A diferencia de otros minerales, el boro no parece acumularse en la mayoría de los tejidos blandos (como los músculos o la grasa). Sin embargo, sí muestra una mayor afinidad por tejidos específicos: se concentra en los huesos, el esmalte dental y las uñas (USDA, 2005).
  3. Homeostasis y Excreción: El cuerpo humano es excelente para regular sus niveles de boro. No tenemos un sistema de almacenamiento complejo para él. Los riñones son los principales reguladores; cuando la ingesta es alta, los riñones simplemente aumentan la excreción de boro en la orina para mantener el equilibrio (homeostasis). Cuando la ingesta es baja, la excreción disminuye.

Fisiología del Boro.

El boro tiene actividad en varios proceso bioquímicos, la S-Adenosin-Metionina (SAM), y la Diadenosinfosfato son muy afines al boro, el SAM es el principal donador de grupos metilo (CH3), para los procesos de metilación del ADN que permite la epigenética. Por esta misma razón bajos niveles de boro pueden causar homocisteinemia, que tiene efectos deletéreos a nivel cardiovascular.

Imagen 1. Bioquímica del boro en el cuerpo humano. Ver descripción en el texto arriba. Fuente: Elaboración propia a través de IA.

Bioquímica

Por otro lado, el boro tiene que ver con el buen funcionamiento de la proteína supresora de tumores P53, por lo que se puede considerar un nutriente protector contra algunos tipos de cáncer (Marriott, 2023).

Requerimientos Dietarios: ¿Cuánto boro Necesitamos?

A día de hoy, no existe una Ingesta Dietética Recomendada (RDA) oficial para el boro. El Consejo de Alimentación y Nutrición (FNB) de los Estados Unidos no ha establecido una RDA porque aún no se ha identificado una función biológica clara e indispensable que defina una enfermedad por deficiencia clásica (NIH, 2022).

Sin embargo, la falta de una RDA no significa que la ingesta sea irrelevante. Los investigadores han identificado que una ingesta muy baja (menos de 1.0 mg por día) se asocia con efectos negativos.

Alimentos que contienen boro

El boro es, fundamentalmente, un regalo del reino vegetal. Sus niveles en los alimentos dependen en gran medida de la concentración de boro en el suelo y el agua donde se cultivaron.

Las fuentes más ricas de boro incluyen:

  • Frutas: Los aguacates, las pasas, los duraznos (melocotones), las ciruelas pasas y las manzanas son excelentes fuentes.
  • Nueces y Legumbres: Las almendras, los cacahuetes (maní), las nueces y las legumbres como los frijoles y las lentejas.
  • Vegetales: Las papas (patatas) y los vegetales de hoja verde.
  • Bebidas: El café, el vino y la leche también contribuyen a la ingesta diaria, en gran parte debido a la cantidad en que se consumen (NIH, 2021).

Los alimentos de origen animal, como la carne y el pescado, son generalmente fuentes pobres de boro.

Signos de deficiencia de boro.

Como se mencionó, no existe una «enfermedad por deficiencia de boro» definida. Sin embargo, los estudios en humanos que consumen dietas artificialmente bajas en boro (menos de 1 mg/día) han mostrado consistentemente varios efectos perjudiciales:

  • Función Cerebral Afectada: Las personas con baja ingesta de boro han mostrado una disminución en el estado de alerta mental, la atención y el rendimiento en tareas cognitivas (Nielsen, 2014).
  • Desregulación Hormonal: La baja ingesta de boro se asocia con niveles reducidos de hormonas esteroides, incluyendo estrógeno (específicamente 17-beta-estradiol) y testosterona.
  • Problemas Óseos: La deficiencia de boro afecta negativamente el metabolismo del calcio y el magnesio, lo que lleva a una mayor excreción de estos minerales en la orina y puede comprometer la salud ósea a largo plazo (Devirian & Volpe, 2003).

Toxicidad: ¿Podemos Excedernos?

El boro es generalmente considerado muy seguro, especialmente cuando se obtiene de los alimentos. Es casi imposible alcanzar niveles tóxicos solo con la dieta.

El peligro radica en la suplementación excesiva o la ingestión accidental de productos que contienen boro (como los pesticidas o algunos productos de limpieza).

El FNB ha establecido un Nivel de Ingesta Máxima Tolerable (UL) para el boro, que es el nivel más alto de ingesta diaria que probablemente no suponga riesgos para la salud:

  • Adultos (19+ años): 20 mg/día
  • Adolescentes (14-18 años): 17 mg/día
  • Niños (9-13 años): 11 mg/día (NIH, 2022)

Los síntomas de toxicidad aguda (dosis muy altas) incluyen náuseas, vómitos, diarrea, erupciones cutáneas (dermatitis) y dolores de cabeza.

Interacciones con otros nutrientes.

Aquí es donde el boro realmente brilla. Su principal función parece ser la de «facilitador» o «regulador» de otros nutrientes vitales.

  • Vitamina D: El boro parece extender la vida media de la Vitamina D en el cuerpo, aumentando sus niveles circulantes. Esto es crucial, ya que la Vitamina D es esencial para la absorción de calcio.
  • Calcio y Magnesio: El boro reduce la cantidad de calcio y magnesio que se pierde a través de la orina. Al «reciclar» estos minerales, ayuda a mantener una densidad ósea saludable y puede ser un factor protector contra la osteoporosis (Devirian & Volpe, 2003).
  • Hormonas Esteroides: Este es uno de sus efectos más fascinantes. El boro influye en las enzimas que metabolizan las hormonas esteroides. En estudios, la suplementación con boro (en personas con dietas bajas) ha demostrado aumentar los niveles de estrógeno (en mujeres posmenopáusicas) y testosterona (en hombres) (Nielsen, 2014).

Interacciones con Medicamentos

La investigación sobre las interacciones directas del boro con los medicamentos es limitada, y en general, se considera que tiene un perfil de interacción muy bajo.

Según las bases de datos farmacológicas, el boro no tiene interacciones conocidas graves, serias o moderadas con medicamentos (Marriott, 2023).

Conclusión: El Nutriente Bioactivo que Merece Atención.

El boro es un ejemplo perfecto de cómo evoluciona la ciencia de la nutrición. Hemos pasado de verlo como un simple mineral para plantas a reconocerlo como un nutriente bioactivo con profundas implicaciones para la salud humana.

Una ingesta adecuada de boro (probablemente por encima de 1 mg/día y óptimamente más cerca de 3 mg) es vital para apoyar tres pilares de la salud:

  1. Salud Ósea: Al ayudar a regular la vitamina D, el calcio y el magnesio.
  2. Equilibrio Hormonal: Al influir positivamente en los niveles de estrógeno y testosterona.
  3. Función Cognitiva: Al mantener el estado de alerta y la agilidad mental.
  4. Compuesto bioactivo protector contra algunos tipos de cáncer.

La mejor estrategia no es correr a comprar suplementos, sino asegurarse de que su dieta sea rica en sus fuentes naturales: frutas, verduras, nueces y legumbres.

Andrés Naranjo Cuéllar.

Médico y Cirujano.

MSc en Nutrición.

Asesoria nutricional.

Referencias Bibliográficas.

Devirian, T. A., & Volpe, S. L. (2003). The physiological effects of dietary boron. Critical Reviews in Food Science and Nutrition, 43(2), 219–231. https://doi.org/10.1080/10408690390826491

Marriot, P. (2023) Present Knolwledge in nutrition. 11 Ed. Ed. Elsevier.

National Institutes of Health (NIH) Office of Dietary Supplements. (2021). Boron – Consumer. NIH Office of Dietary Supplements. https://ods.od.nih.gov/factsheets/Boron-Consumer/

National Institutes of Health (NIH) Office of Dietary Supplements. (2022). Boron – Health Professional Fact Sheet. NIH Office of Dietary Supplements. https://ods.od.nih.gov/factsheets/Boron-HealthProfessional/

Nielsen, F. H. (2014). Update on human health effects of boron. Journal of Trace Elements in Medicine and Biology, 28(4), 383–387. https://doi.org/10.1016/j.jtemb.2014.06.023

RxList. (n.d.). Boron: Side Effects, Uses, Dosage, Interactions, Warnings. https://www.rxlist.com/boron/generic-drug.htm

U.S. Department of Agriculture (USDA), Agricultural Research Service. (2005). Boron. https://www.ars.usda.gov/research/publications/publication/?seqNo115=185185

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