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Nutracéuticos en la enfermedad hepática

El hígado es el órgano interno más grande del cuerpo humano, juega un papel importante en la síntesis de proteínas, metabolismo de nutrientes, respuesta del sistema inmune mediante la fabricación de proteínas de fase aguda, bioactivación de hormonas y otro compuestos, así como en los procesos de detoxificación, formación y excreción de bilis, por tanto, también en la absorción de nutrientes.

Fisiología hepática.

El hígado es un órgano único en cuanto a su perfusión, recibe un flujo de sangre dual, a través de la vena porta (60-70% del flujo venoso) y el restante a través de la arteria hepática, que lleva la sangre oxigenada.

La unidad funcional del hígado es el acino hepático, que no es otra cosa que la forma en que se disponen las células hepáticas (hepatocitos) y otras células del hígado como las células de Kupffer y células estrelladas para poder realizar todas las funciones del hígado.

Como veremos en la imagen de abajo de la representación esquemática del acino hepático, se muestra el flujo de sangre desde la vénula portal a la izquierda, hacia la vénula hepática del lado derecho. Los hepatocitos (en marrón), se disponen alrededor y en el trayecto del recorrido en el que la sangre de la vénula portal se convierte en sangre de la vénula hepática.

Los hepatocitos ubicados cerca a la vénula portal se les denominan hepatocitos periportales (periportal hepatocytes), mientras que a los que se disponen cerca a la vénula hepática se les llaman hepatocitos perivenosos (perivenous hepatocytes). La importancia de esta clasificación radica en que las funciones de los hepatocitos periportales y los hepatocitos perivenosos son diferentes, mientras que la gluconeogénesis, glucogenólisis, la oxidación de ácidos grasos son funciones de los primeros; la glucogénesis, la glucolisis, la lipogénesis y la biotransformación de compuestos y la síntesis de glutamina son funciones principales de los segundos.

Imagen 1. Representación esquemática de acino hepático. Vénula portal (portal venule); vénula hepática (hepatic venule); hepatocitos periportales (periportal hepatocytes); hepatocitos perivenosos (perivenous hepatocytes); hepatocitos (PC); canalículos biliares (bile canaliculi); células estrelladas hepáticas (HSC); células endoteliales sinusoidales (SEC); células de Kupffer (KC). Ver explicación arriba en el texto. Fuente: Lamert, 2014

Acino hepático

Hígado y síntesis de proteínas.

A excepción de las inmunoglobulinas que son proteínas del sistema inmune, la mayoría de las proteínas del cuerpo humano son sintetizadas por el hígado, la albúmina, la proteína de mayor concentración en sangre es fabricada en el hígado, cumple funciones como transportador de moléculas y para mantener la presión osmótica en el sistema circulatorio.

Hígado y metabolismo de nutrientes.

En cuanto al metabolismo de nutrientes, el hígado es de suma importancia en la homeostasis de la glucosa, aquí ocurren procesos que hemos discutido antes en estos blog, como la glucolisis, glucogénesis, glucogenólisis, gluconeogénesis, que ayudan a mantener los niveles de glucosa en valores adecuados.

El hígado, es además el mayor órgano productor de colesterol y triglicéridos, la liberación de cuerpos cetónicos en los casos de ayuno, también es realizado por el hígado.

Síntesis de urea.

Uno de las vías metabólicas que son específicas del hígado, es la producción de urea a partir de bicarbonato y amonio:

2NH4+ + 2HCO3 → urea + CO2 + 3H2O

La importancia radica no solamente en remover el amonio que es tóxico para el organismo, sino también en remover el bicarbonato y por tanto influyendo en el PH de la sangre, un aspecto básico para la vida.

Formación y secreción de bilis.

La formación de bilis es también una vía metabólica exclusiva del hígado, es un proceso osmótico que depende de varios transportadores en la membrana canalicular de los hepatocitos (ver imagen 1).

En resumen, la formación de bilis ocurre mediante los siguientes pasos:

  1. Los hepatocitos producen los componentes de la bilis, principalmente ácidos biliares a partir del colesterol, además de fosfolípidos, colesterol, bilirrubina conjugada, electrolitos y agua.
  2. Estos componentes son secretados activamente hacia los canalículos biliares mediante transportadores específicos.
  3. La secreción de solutos genera un gradiente osmótico que hace que agua y electrolitos sigan hacia el canalículo, formando la bilis.
  4. La bilis fluye por los conductillos → conductos hepáticos → conducto biliar común.
  5. Entre comidas, la vesícula biliar la almacena y concentra; después de comer, la CCK provoca su contracción y libera bilis al duodeno.

Detoxificación.

La función de biotransformación que realiza el hígado es fundamental para convertir algunos xenobióticos en productos que puedan ser excretados, en últimas el objetivo es convertir estos xenobióticos en sustancias más solubles que puedan ser eliminadas por el riñón.

Se dividen en detoxificación fase I (transformación)mediada por el sistema enzimático CYP450 en la que se añaden grupos polares como OH para producir metabolitos intermediarios más solubles.

Fase II (conjugación) que incluyen varias reacciones como glucuronidación, sulfatación, alquilación o unión al sistema antioxidante glutatión o a ciertos aminoácidos polares y es aquí cuándo se producen sustancias altamente solubles en agua (hidrofílicas), listas para ser transportadas fuera de la célula hepática.

Fase III o excreción propiamente dicha, bombas moleculares excretan fuera de la célula hepática los compuestos producidos en la fase II, para su eliminación biliar o renal.

Imagen 2. Infografía de detoxificación hepática, ver explicación arriba en el texto. Fuente: generado mediante ChatGPT.

Infografia fases detoxifiacación

Biomarcadores indicativos de enfermedad hepática.

El hígado es un órgano muy noble, tiene una capacidad excepcional de regenerarse y da síntomas una vez la enfermedad está muy avanzada, pero los clínicos cuentan con ciertos marcadores que puede medir la enfermedad hepática incluso antes de que aparezcan los síntomas:

GPT o ALT (Glutamato Piruvato Transaminasa o Alanintransaminasa).

El hígado es el órgano en el que ocurre transaminación (mover grupo amino) del aminoácido alanina, aunque no es específica de enfermedad hepática, si es ampliamente empleada detectar daño hepatocelular. Su valor normal se encuentra entre 7 a 40 UI/L

La reacción química es la siguiente:

L-alanina + α-cetoglutárico ↔ piruvato + L-glutamato

GOT o AST (Glutamato Oxaloacetato Transaminasa o Aspartatotransaminasa).

Similar a la reacción anterior, su función es la transaminación en este caso del aminoácido aspartato, es menos específica que la anterior, pero el ratio AST/ALT > 2:1 aumenta la especificidad de la enfermedad hepática.

L-aspartato + α-cetoglutarato ↔ oxalacetato + L-glutamato

H3 FA (Fosfatasa Alcalina).

Se encuentra en hígado y huesos, aumenta en caso de enfermedad biliar obstructiva.

H3 GGT (Gama Glutamil Transferasa).

Conjuntamente con la FA su aumento es predictivo de enfermedad biliar obstructiva.

Imagen 3. Representación esquemática del ciclo del ácido cítrico (ciclo de Krebs) en la mitocondria y en recuadro rojo y resaltado en amarillo enzimas que sirven de biomarcadores de lesión hepática. Fuente: elaboración propia.

Biomarcadores en enfermedad hepática

Bilirrubina.

La bilirrubina, un tinte amarillo que el hígado procesa, si se acumula produce ictericia, pero, antes de que la ictericia sea clínicamente visible, los valores de bilirrubina pueden orientar a que una enfermedad hepática se encuentra en curso.

Albúmina y proteínas totales.

Si las proteínas que el hígado produce bajan mucho, puede ser un indicativo de que el hígado está perdiendo su capacidad de producir las proteínas necesarias.

Nutracéuticos y el hígado.

Varios productos usados en la Medicina Tradicional China (MTC) y en la medicina Ayurveda, son utilizados desde hace siglos para tratamiento y prevención de enfermedades hepáticas:

Cardo Mariano.

Es el nutracéutico hepatoprotector por excelencia, El cardo mariano (Silybum marianum), cuyo principal compuesto bioactivo es la silimarina (mezcla de flavonolignanos como silibina, silicristina y silidianina), ejerce efectos hepatoprotectores mediante varios mecanismos complementarios. Su acción no depende de una única vía.

La silimarina actúa principalmente como antioxidante, disminuyendo el estrés oxidativo mediante la neutralización de especies reactivas de oxígeno y la estimulación de sistemas antioxidantes endógenos, como el glutatión. Además, puede contribuir a mantener la integridad de las membranas de los hepatocitos y reducir la peroxidación lipídica.

Ashwagandha.

La Ashwagandha merece un blog por si mismo, pero lo que se puede adelantar es que contiene varios alaloides, lactonas y saponinas que ejercen una función adaptógena y regulatoria del hígado y sistema nervioso.

Astaxantina.

Es un carotenoide que vimos en una edición anterior del blog: https://alimentartesaludable.com/carotenoides/, posee una fuerte actividad antioxidante lo que contribuye a la salud de varios órganos, desde la piel, sistema visual e hígado.

Cafeína.

También fue estudiada ampliamente en un blog anterior: https://alimentartesaludable.com/elementor-cafe-bueno-o-malo/, se ha estudiado en animales con éxito para tratamiento de hepatotoxicidad inducida por acetaminofén.

Curcumina.

La curcumina tiene una acción pleiotrópica en la que se cuenta su capacidad antioxidante, antinflamatoria, anticancerígena, antimicrobiana y de control metabólico, también será estudiada en un blog propio.

Fenogreco.

Las semillas de fenogreco (Trigonella foenum-graecum), se han empleado por siglos en culinaria, recientes estudios han demostrado que el extracto de esta familia actúa como antioxidante, antinflamatorio y hepatoprotector.

Mangostino. (Garcinia mangostino y Garcinia cambogia.

Es una fruta nativa del sudeste asiático, se ha estudiado en la reducción de peso, además, recientemente se ha identificado que uno de sus componentes, el ácido hidroxicitrico, cuenta con propiedades hepatoprotectoras importantes.

Ajo (Garlic).

El ajo contiene más de 2 mil sustancias biológicamente activas que actúan como hipolipemiante, antinflamatorio, anticancerígeno y se siguen encontrando propiedades medicinales, ahora como hepatoprotector.

Ginko biloba.

El Ginko biloba es un extracto derivado del árbol milenario del mismo nombre, lo vimos en un blog anterior:

https://alimentartesaludable.com/ginko-biloba-propiedades-para-la-salud/

Conclusión.

El hígado es un órgano complejo que cumple una gran cantidad de funciones en el cuerpo humano, debido precisamente a estas múltiples tareas, se hace complejo entender su funcionamiento y contar con un nutracéutico capaz de regular todo su proceso fisiológico.

Unos buenos hábitos de vida saludable como nutrición balanceada, actividad física regular, sueño reparador, reducción de exposición a tóxicos son la mejor medicina preventiva para que este vital órgano se vea afectado, sin embargo, desde la medicina funcional contamos con varias herramientas que pueden ser de utilidad en pacientes individualizados.

Dr. Andrés Naranjo Cuéllar.}

Médico y Cirujano.

MSc en Nutrición.

Nutracéuticos en la enfermedad hepática 1

Bibliografía.

Lamert, E., Zeeb, M. (2014), Metabolism of human diseases, organ physiology and pathophysiology. Ed Springer. ISBN 978-3-7091-0715-7 DOI 10.1007/978-3-7091-0715-7 https://link.springer.com/book/10.1007/978-3-7091-0715-7

Sharoon, M., Gwaltney, B. (2021) Nutraceuticals in hepatic diseases. From Nutraceuticals, efficacy, safety and toxicity., Gupta, R., Lall, R., Srivastava, Ajaj editors. 2 Edition. Elsevier and Academic Press.

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