Introducción.
Las enfermedades respiratorias representan una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en todo el mundo, su etiología puede ser inflamatoria, alérgica, infecciosa, neoplásica o traumática, pero las dos enfermedades más comunes son el asma y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), (Gulati et al, 2021).
Existen varios factores que pueden desencadenar este tipo de enfermedades respiratorias en personas susceptibles, por ejemplo, tabaco, asbesto, obesidad, factores dietéticos, exposición a alergenos o polución medio ambiental.
El concepto nutracéutico se deriva de dos palabras, nutriente y farmacéutico, y se refiere a una sustancia que tiene beneficios fisiológicos y terapéuticos, que puede proveer protección o tratamiento contra algún tipo de enfermedad, si es dado en las dosis adecuadas.
Alimentos y nutrientes en enfermedades respiratorias.
Fibra dietaria.
La fibra dietaria o dietética incluyen tanto fibras solubles como insolubles y ambas son alimentos beneficiosos para la salud del sistema respiratorio.
La fibra dietaria actúa como prebiótico, produce cambios benéficos en la microbiota intestinal, qué repercuten en menor componente inflamatorio en varios órganos del cuerpo, en efecto, estudios han identificado que el alto consumo de fibra en sujetos fumadores, reduce la presentación de EPOC (Trompette et al., 2014).
Vitaminas.
Las vitaminas son nutrientes esenciales que no son producidas por el organismo o su producción ocurre en bajas cantidades, por lo que deben ser aportadas desde el medio externo a través de una buena nutrición.
Varias vitaminas se han relacionado con una buena salud del sistema respiratorio:
Vitamina A y enfermedades respiratorias.
La ingesta de vitamina A es significativamente menor en sujetos asmáticos que en personas sanas (Allen et al., 2009), y algunos estudios han mostrado que la baja ingesta de vitamina A en niños menores se asocia con mayor prevalencia de episodios de broncoespasmo.
Vitamina C y enfermedades respiratorias.
Estudios en animales han demostrado que el tratamiento con ácido ascórbico disminuye la inflamación alveolar y reduce la infiltración eosinofílica en los pulmones (Jeong et al., 2010); mientras que estudios en humanos han demostrado que alto consumo de vitamina C reduce la broncoconstricción inducida por el ejercicio en pacientes asmáticos (Tecklenburg et al., 2007).
Vitamina E y enfermedades respiratorias.
En modelos animales el tratamiento con α-Tocoferol reduce el edema pulmonar y el suministro de γ-Tocoferol reduce la eosinofilia, por lo que se considera que la vitamina E puede ser un suplemento valioso en pacientes con enfermedades respiratorias, principalmente de carácter inflamatorio.
Micronutrientes y enfermedades pulmonares.
Los micronutrientes también juegan un papel preponderante en la salud respiratoria. Así, por ejemplo, el calcio es un elemento importante en la contracción del músculo liso (broncoconstricción), mientras que el magnesio ejerce un efecto contrario.
Otros microelementos que influyen en la salud pulmonar son el selenio, puesto que está relacionado con la producción de antioxidantes endógenos, varios estudios han confirmado bajos niveles de selenio en pacientes con enfermedades pulmonares (Douwes & Pearce, 2014). En este mismo sentido, los niveles de zinc, se encuentran disminuidos en pacientes con EPOC (Karadag et al., 2004).
Los bajos niveles de potasio (hipokalemia) también se han asociado con agudización del asma bronquial.
Plantas medicinales y enfermedades respiratorias.
La mayor parte de las plantas medicinales usadas para tratamiento de enfermedades respiratorias, provienen de la medicina ayurveda, mencionamos a continuación algunas de ellas:
Adhatoda vasica.
Imagen 1. Adhatoda vasica. Fuente: Wikipedia.
La Adhatoda vasica contiene dos potentes alcaloides que actúan como broncodilatadores, antialérgicos y mucolíticos, la vacicinona y la vasicina, la medicina alopática ha utilizado estos principios activos para desarrollar medicamentos como la bromhexina (bisolvon®) y ambroxol (mucosolvan®) que son hoy en día muy formulados para este tipo de patologías respiratorias.
Albizia lebbeck.
Imagen 2. Albizia lebbeck. Fuente Wikipedia.
Boswellia serrata.
El próximo blog lo dedicaremos a esta maravillosa planta que tiene efectos regulatorios tanto a nivel de inmunidad celular, como inmunidad humoral.
Cúrcuma longa.
El principal principio activo de la cúrcuma es la curcumina, cuenta con una gran cantidad de propiedades beneficiosas para la salud, que hemos revisado en blogs anteriores:
https://alimentartesaludable.com/beneficios-del-consumo-de-curcuma/
Glycyrrhiza glabra (regaliz).
Imagen 3. Regaliz. Fuente: : https://topfarma.es/regaliz-propiedades-contraindicaciones-glycyrrhiza/
La glicyrrhizina y el ácido glycyrrhetinico son los principales principios activos del regaliz, su mecanismo de acción lo ejercen a través de la inhibición de la enzima 11β-HSD2, qué se encarga de la degradación del cortisol, por lo tanto, actúa como un corticoesteroide (cortisona, hidrocortisona, betametasona etc.) natural.
Tiene el inconveniente de no ser un medicamento titulable, es decir, no existe una relación dosis – respuesta que sea previsible.
Conclusión.
La integración de nutracéuticos, nutrientes clave y fitoterapia representa una estrategia complementaria integral de alto valor para el abordaje y la prevención de enfermedades respiratorias prevalentes como el asma y la EPOC.
Como se ha evidenciado, la salud pulmonar no se limita únicamente a la vía aérea, sino que está estrechamente vinculada con el estado nutricional global, el equilibrio de la microbiota intestinal a través de la fibra dietaria y el aporte adecuado de micronutrientes y vitaminas esenciales.
Dr. Andrés Naranjo Cuéllar.
Médico y Cirujano.
MSc en Nutrición.
Bibliografía.
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